domingo, 21 de septiembre de 2008

Cerro Viejo con fotos satelitales

El jueves 11 de septiembre 2008 fui a cerro viejo, hacía mucho que no salía, invité a un amigo a José Gpe., a él lo conozco desde hace tiempo cuando íbamos de voluntarios a cuidar el bosque de la primavera, bueno en realidad la invitación fue extensa pero en jueves pocos podían salir ya que regresaríamos el viernes por la tarde y pues son días laborales y además la salida se me ocurrió el martes anterior. Total que muy improvisadamente como muchas de mis salidas arreglé mi mochila y me previne poniendo todo en bolsas de plástico ya que el clima en Guadalajara estaba bastante lluvioso y el Servicio meteorológico avisaba de mas mal clima. (http://smn.cna.gob.mx/) Nos quedamos de ver el jueves a medio día ya que José salia de trabajar a las 7am......pobre de el, ni sabia lo que le esperaba......fuimos al Wal-mart de 16 de sept compramos la comida y agua y nos lanzamos hacia San Miguel Cuyutlán para subir a cerro viejo.

Que entre que el trafico, los baches y la plática llegamos a estacionar el coche para empezar a subir a las 3:10pm


Me preocupaba un poco la ruta ya que hacía tiempo que no subía, pero me preocupaba aún mas mi condición física ya que ya había hecho la excursión muchas veces antes y se que aunque no es la gran cosa, si demanda algo de buena condición.

José iba emocionado ya que era la primera vez que subía, en enero de este año subimos a la cumbre del nevado y me preguntaba que si era igual de pesado subir cerro viejo....... Nota: subimos en enero desde las antenas hasta la cumbre...... una ruta muy fácil y solo es algo pesado por la altura....... Por lo que le decía que guardara fuerza por que pronto lo averiguaría.
Al mismo tiempo que platicaba con José mi satélite cerebral me mandaba las imágenes y rogaba no perderme por que se estima que se llegue al lugar de acampado en 6 horas y a la hora que comenzamos a subir se nos oscurecería antes de llegar.

Por lo mismo del clima y las prisas yo no quise llevar cámara y a José se le olvidó y pronto nos dimos cuenta de nuestro error, los paisajes eran impresionantes y las nubes empezaban a esfumarse, la tarde empezó a ser de muy buen clima y eso nos entusiasmó.

Me sorprendió que lo que era un camino tedioso por las rocas y los huisaches y nopales fuera ahora un camino de terracería de unos 2 carriles y una cerca que resguarda a lo que parece será un nuevo desarrollo urbano.....lástima de verdad que suceda esto en una zona como esta......esa brecha estoy seguro te ahorra 1 hora de camino así que le dije a José que si apretábamos el paso a lo mejor podíamos salir de la cañada con luz que era lo que me interesaba mas, ya que la cañada es oscura en el día....en la noche es negro total.


Con buen paso avanzamos el sendero que pasa cerca de unos maizales que no existían cuando subía las primeras veces, a lo lejos veíamos que en la ciudad les caía una buena tormenta pero se alejaba de nosotros.
Llegamos pronto a la tarja donde baja agua por un tubo que viene de los manantiales de la cañada, en la imágen lo marqué con un polígono azul. Ahí bebimos agua y nos encontramos con los alacranes, milpies y mosquitos bien conocidos en el lugar. Después de un ligero descanso, de probar el agua y comernos un lonche avanzamos para entrar a la cañada.





En la imágen de la izquierda marque con un intento de cuadrado azul, donde se baja a la cañada y se adentra en un mundo diferente.

Aves cantando, ardillas, escarabajos de colores psicodélicos, plantas selváticas y algunas irritantes. El río corre frío entre toda la vegetación y le da vida a esta cañada que parece de la nada surgir.

Con paso fuerte pero disfrutando del clima y paisaje avanzamos sin ninguna dificultad y el temor de que nos alcanzara la noche fue cosa del pasado, disfrutaba tanto el camino que ni pensaba ya en eso.

En esta foto satelital se ve la parte profunda de la cañada y el gran desnivel que tiene en los bordes, es una experiencia única transitarla.

La luz de la tarde y con la ligera nubosidad hacían como reflector y nos animaba aún mas a seguir con buen paso..... ya a esta altura de la excursión nos sentíamos cansados pero nos hacía falta todavía un buen trecho. Paramos a tomar agua del río, comimos una cajeta de sayula, unos dulces y nos preparábamos para lo que le llaman el "subidón", con solo el nombre José sabía lo que le esperaba.

El subidón es la parte recta de la cañada donde la pendiente se incrementa, el cansancio se siente mas, la mochila ya pesa por mas ligera que esté y la roca y tierra se desprende fácil.


También es la parte que nos alejamos un poco del río y se hace un cambio de lomo, un desvío hacia la izquierda para bordear un cerro mas.

En fin, el "subidón" es un subidón!


En seguida ya que estás en otra cañada en lo que podría ser el "subidón 2" es un ascenso un poco mas descansado pero continuo y con buena pendiente pero se siente menos que el anterior, el bosque ocupa mas de la vegetación y tienes algunas vistas de la ciudad estando arriba de los 2,700 MSNM.

Enseguida del "subidón 2" se llega a "las hieleras", que a mi la historia que me contaron ponían agua en esos depósitos construidos con laja y en ciertas temporadas el agua se congelaba, subían en mulas por ella para el domingo vender raspados.

En ese lugar ya se puede acampar si uno quiere pero mas vale darle una última subidita para llegar a un claro mas grande y mas cerca de la cumbre.

Para ese tiempo ya estábamos en penumbra pero yo me sentía muy bien por que llevábamos 5 horas de camino y el miedo a perder el sendero y con el cansancio que traía se esfumó ya que sabia muy bien que estábamos cerca del lugar en el que quería acampar, no había indicios de lluvia, solo un poco de viento y neblina y la poca luz que aún quedaba nos permitiría subir sin lámpara.


Cual fue mi sorpresa que en cuanto empezamos a cruzar el último pedazo de bosque era éste tan cerrado que hacia una oscuridad profunda y al fondo escuchábamos ruidos de lo que bien sabíamos eran vacas, así que decidimos sacar las linternas y seguir caminando.


Me dice José que acaba de dar mas del 100% de su energía......yo creo pensaba que yo podía mas.....pero lo que no sabia es que daba lo que sea por ya haber llegado desde hacia tiempo, pero ya nos quedaban menos de 10 minutos de subida.

Aunque no es mucha la altura mas o menos a 2,800 MSN ya se siente un poco los efectos de la hipoxia por lo que las consecuencias del esfuerzo físico se sienten más.

Por fin tras 5 horas y media de caminata y un desnivel de 1,400 MSNM y mas de 15 kilos en la mochila llegamos donde armamos la casa de campaña, cenamos y soportamos el viento frío y húmedo de cerro viejo...... a las 9.30pm ya estábamos en los sleepings tratando de dormir lo que sería una noche larga en el que el cuerpo trata de recuperarse del esfuerzo y adaptarse al desnivel que se subió.

Ni un minuto mas 6:30 am y no podía seguir acostado, desde la media noche me levanté cada hora, yo pensé que José dormía como roca pero me dijo que tampoco podía dormir, así que nos levantamos agarramos una mochila de ataque cargamos agua y fuimos hacia las antenas.

Es un trecho no muy largo ni empinado y el saber que pronto llegarás a la parte alta te da la fuerza necesaria para subir sin problemas, desde ese lomo que se toma para llegar a la cima se puede ver chapala, sierra del tigre, tapalpa, el nevado de colima, y las lagunas de sayula si se mira al sur ubicándose en el campo visual de entre las 9 y las 3.






Nos quedamos aproximádamente 45 minutos cerca de las antenas mirando en todas direcciones, las nubes muy por debajo cubrían todo, sólo alanzábamos ver hacía el sur el Nevado de Colima y la parte alta de Tapalpa, nada mas se podía ver, un manto blanco lo cubría el resto, fué un espectáculo maravilloso, solo recuerdo ver algo así en la cumbre del Iztaccíhuatl donde el glaciar parece inmenso y solo a lo lejos ves los volcanes que rebasan los 4,500 MSNM y en el Cofre de Perote.

Hicimos un pequeño recuento de la ruta y planeamos la bajada estando en la cumbre, mi GPS mental nuevamente empezaba a trazar la ruta por la cual bajaríamos.

Ese GPS, por suerte no me falló y además con el buen clima se facilitó el descenso. Regresamos al campamento, desayunamos y preparamos la salida con la esperanza de alcanzar a comer la famosa birria de San Miguel.



Fue un descenso un poco cansado para mi ya que me molestaba la rodilla derecha y el camino estaba bastante resbaloso pero iba feliz por que nuevamente había estado en la cima de la tercera gran elevación de Jalisco, además hacía mas de 2 años que no subía y pues son dos años que le pesa al cuerpo por la inactividad y sedentarismo de un estudiante de medicina. Por suerte fue un regreso sin contratiempos y disfrutamos mucho de la cañada ya que pudimos descansar mas, y detenernos mas tiempo para observar la gran cañada.

4 horas y 30 minutos fueron los que tardamos en bajar, y como el comienzo de el descenso fue a las 10:30 estábamos a muy buena hora de la comida y con una escala en la tienda del pueblo llegamos a la deliciosa birria....... por causas económicas no disfrutamos de una helada cerveza pero si de una rica coca cola.

Este cerro dio el comienzo de mi temporada activa en el montañismo hasta enero cuando regrese a las actividades médicas que me demandaran todo el tiempo, así que quién se apunta para el siguiente reto????


Emmanuel Rubio Jiménez / Septiembre de 2008